miércoles, 3 de abril de 2019

La Formación Profesional en el sistema educativo


Seguramente nunca conseguiremos un Pacto por la Educación, pero el panorama que salga de las urnas deberá lograr acuerdos que consoliden algo de estabilidad para el periodo formativo de los niños y jóvenes.


En los extremos del arco académico, la Educación Infantil y la Formación Profesional conforman los pilares del éxito total de un sistema educativo. Los países más avanzados de Europa supieron verlo hace décadas y todavía lo entienden del mismo modo: invertir en ambas es abrir ventanas hacia un mejor futuro. Concederles la máxima relevancia es acertar.

Posiblemente el acuerdo más factible sería el que pusiese en valor para los próximos años la Formación Profesional. Así nos lo demandan los elevados índices de desempleo juvenil, pero también la necesidad de aumentar la cualificación profesional en un mercado cuyos requisitos para el empleo están en continuo cambio. Parece mentira que todavía hoy poseamos una de las tasas más elevadas de Europa en graduados universitarios y de las más bajas en titulados de FP. Parece mentira que hablemos con la boca pequeña de unos estudios superiores que son superiores a todos los efectos. Y que sigamos obligando a que centros cuyo profesorado y objetivos son excelentes clamen por los medios adecuados para mantenerse en vanguardia.

Las titulaciones de Formación Profesional garantizan desarrollo, productividad y mejora del empleo. Deberían ser valoradas por las familias y convertirse en uno de los elementos fundamentales de las políticas de educación.

A ver...

Carmen Guaita

martes, 5 de marzo de 2019

Educación especial


Como miles de personas, estoy asombrada por la posibilidad de que desaparezcan los centros de educación especial.* 


Me asombra que se hable de ella como “otro sistema educativo”, cuando en realidad es “otra modalidad de escolarización”, tal útil y digna como pueda serlo un “bachillerato de excelencia”.

Los centros de educación especial escolarizan a chicos y chicas que precisan de medios, apoyos y profesores muy especializados. Allí logran una considerable autonomía y unos avances espectaculares que facilitan su capacidad de integración social.

¿De qué hablamos cuando decimos que escolarizarlos en centros ordinarios facilitará esa integración? Pues de aulas masificadas, tanto en la enseñanza pública como en la concertada, donde ya se escolarizan cientos de alumnos con necesidades educativas especiales que tampoco cuentan con los apoyos suficientes. Hablamos de una estructura que ni siquiera considera que la dislexia precise de atención específica, y ahí es donde queremos "integrar" a chicos y chicas que precisan de profesionales muy especializados. Como si la integración fuera un paso previo, cuando es el resultado de un proceso, como todos los profesores sabemos. 

La ocurrencia ha llegado hasta la ONU a través de una organización sectorial, y allí, en un despacho de Nueva York, alguien nos ha recomendado que desaparezcan estos centros. ¿En serio? ¿Las familias, los alumnos, los docentes, nunca vamos a tener nada que decir?

Cerrar los centros de educación especial es, en el fondo, favorecer la privatización de servicios de atención a este alumnado. A lo mejor se trata de eso.

Carmen Guaita

La ministra de Educación española, Isabel Celaá, dijo el pasado mes de noviembre que tenía intención de que "los centros de educación especial se conviertan en «centros de apoyo a la inclusión que brinden asesoramiento y ayuda para que los alumnos de estos centros puedan incorporarse progresivamente a los ordinarios»

jueves, 7 de febrero de 2019

¿Para qué sirve el esfuerzo en la etapa escolar?

Hace años, un alumno adolescente me miró a los ojos y me preguntó con toda seriedad: “Todo este esfuerzo que me pides, ¿para qué sirve?”


Por supuesto, hay una respuesta personal, ética: la apuesta por la formación siempre es acertada. Sin embargo, yo sabía qué él necesitaría también algo tangible en el futuro: seguridad, dignidad, empleo, posibilidades de crecimiento.

¿Para qué sirve nuestro esfuerzo? Esta pregunta nos la estamos haciendo todos y va dirigida a la gestión política. Quienes deben contestar ocupan el poder. La respuesta tiene que ser socialmente efectiva y moralmente ejemplar. Solamente así comprenderemos por qué nuestra aportación como ciudadanos consiste en trabajo, sacrificio y, en demasiadas ocasiones, conformidad y silencio.

Me preocupa mucho la desmotivación, ese mirar para otro lado o convertir todo en chiste. Me preocupan el pesimismo y la desesperanza. No son la misma cosa: el pesimista piensa que solo van a suceder cosas malas; al desesperanzado ya no le importa lo que pueda suceder. 
Ambas actitudes son un peligro muy grave porque  podrían derrotarnos como sociedad a la manera de un virus, desde dentro.


Carmen Guaita

viernes, 23 de noviembre de 2018

Un sueño cumplido


Finalizamos la publicación de los relatos ganadores de la V edición del Concurso Infantil Iberoamericano de Relatos Breves, Otro Mundo es Posible, con el ganador de una mención especial dentro de la categoría "Iguales en Derechos y Oportunidades".



(Homenaje a Josefina Castellví, la primera científica española en la Antártida)


Hola, me llamo Josefina Castellví y tengo diecinueve años. Yo quiero ser científica. Mis padres se ríen de mí porque dicen que eso es de chicos, pero es mi sueño.

Tengo un mensaje para ti: hay que romper con el machismo porque eso de que tengas que hacer determinadas cosas por ser chico o chica es una tontería. Lo que quieras ser de mayor, hazlo. No te preocupes de lo que diga la gente.

Yo he conseguido estudiar ciencia biológica. Voy a ser la primera española en una investigación internacional en la Antártida. Después de unos meses de gran esfuerzo participaré en la organización de la investigación en la Antártida y colaboraré en la instalación de la base española Juan Carlos I en la isla Livingstone.

Soy tan feliz en este momento que he pensado decir, a todos los que piensan que no podíamos trabajar las mujeres, que están muy equivocados. Las mujeres de hoy en día somos muy valientes. Me he fijado en la gente de mi alrededor y veo chicas trabajando ya en todos los campos. Hasta algunas son mejores futbolistas que muchos chicos.

Dentro de unos años, seré ganadora de muchos premios, pero aunque eso todavía está en mi futuro, si yo puedo hacer lo que me gusta, vosotras también.

No tengáis miedo a lo que diga la gente. Luchad por vuestro sueño. No tengáis miedo porque, con esfuerzo y luchando, todo lo que te propongas lo puedes conseguir. Y si alguien te dice lo contrario, que no te de vergüenza. Si te dicen que pareces un chico, no hagas caso. No los escuches. No te olvides de luchar por tu sueño como yo. Y de paso… ¡ánimo!

Alumno: Marisol Pardo

Edad: 11 años. 

Colegio: CEIP San Miguel. Madrid, España

jueves, 15 de noviembre de 2018

Pequeña voz silenciosa

Nueva publicación de un relato ganador de una Mención Especial, de la categoría "No a la Violencia de género contra las niñas" de la V edición del Concurso Infantil Iberoamericano de Relatos Breves, Otro Mundo es Posible.




Fue una de las tantas veces que lo hace y siento una rabia enorme y mucho dolor cuando me maltrata sin razón alguna.

¡Estoy harta! ¡Harta de ser tocada por mi propio padre!.

Es un enfermo y vivo atrapada en un laberinto de terror.

Mi nombre es Raychel , 11 años de edad y busco ayuda y no la puedo encontrar. ¿Qué hice para merecer esto?.!Dios mío!, mírame soy una niña que busca felicidad.

Ayer por la tarde me vino mi primera menstruación. En la escuela escuché que a partir de ese momento se puede tener hijos.

El miedo me invade ¡Noooo!, ¡Oh gran señor, no lo permitas!

Es hora de ir al colegio….llegué me siento pero en ese momento percibo las miradas que se fijan en los moretones que tienen mis frágiles brazos, los escondo y evado las miradas. Las horas pasan y es hora de regresar  a casa.

Entró y busco mi pequeño diario para escribir, sin darme cuenta ya son las 11:00 p.m y algo interrumpe mi tranquilidad. Él abre la puerta y menciona mi nombre a gritos.

Me encuentra, caigo al suelo, mis fuerzas se acaban y papá me dice cosas que no entiendo.

¡Perdóname! le grito, me siento aterrada y solo le pido a Dios que me reciba en su gloria.

Por fin termina, se acerca a la cocina y con un objeto en la mano.

¡No!, ¡Por favor!, te perdono, soy tu hija.

Ahora siento tranquilidad, una preciosa paz y solo una cosa que decir: Te perdono.


Alumno: PRISCILA LLANGE
Edad: 14 AÑOS
Colegio: COPRODELI- SAN FRANCISCO SOLANO. PERÚ

viernes, 9 de noviembre de 2018

Frutilla, niña virtuosa

Publicamos un nuevo relato del Concurso Infantil Iberoamericano de Relato Breve, Otro Mundo es Posible. En ésta ocasión nos llega desde Bolivia el relato ganador de una mención especial, de la categoría "Juntos el Mundo es Mejor"


Dos amigas se encontraron en el huerto de la escuela,  ¿Hola amiga Frutilla, porque estas triste, cuéntame?, ella muy triste le contestó Hola amiga Ciruela, los niños y niñas me insultan porque vivo en el hogar y ellos tienen sus padres -Yo te voy ayudar, para que nadie te puede lastimar-.

Ciruela, empezó a conversar con todos niños y niñas en la escuela, mostrándoles lo importante que era Frutilla, porque le daba color y alegría a la escuela, su aroma, invitaba a respirar profundamente, todos empezaron apreciar sus virtudes de Frutilla, reconocieron que ella era huérfana, pero sus padres dejaron en ella virtudes importantes, los halagos recibidos y la aceptación de todos los niños, abrió ese corazón de triste y lo volvió alegre, empezó a contagiar de alegría y amistad a todos los niños y niñas en la escuela.

Pero la alegría que llevaba Frutilla, llegó hasta el hogar de niños, desde los más pequeños jugaban, reían y compartían sin pelear, como una gran familia unida.

Las maestras muy felices, se unieron a la fiesta de la buena amistad, donde todos empezaron a reconocer que cada uno también tiene muchas virtudes, que nos ayudan aceptar al otro por ser diferente, es importante ser feliz con lo que eres y te llena el corazón de mucho amor.

Autora: Delia Zambrana Pérez
Edad: 10 años
Colegio: Unidad Educativa 23 de Marzo, Departamento de Cochabamba - Bolivia

jueves, 25 de octubre de 2018

Mi Madre

Continuamos con la publicación de los relatos ganadores de la V edición del Concurso Infantil Iberoamericano de Relatos Breves, Otro Mundo es Posible, que convoca cada año Ong Otromundoesposible. En ésta ocasión el correspondiente a la categoría "Iguales en Derechos y Oportunidades".


Me llamo Estrella y tengo diez años, mi madre Ana una mujer muy hermosa de larga cabellera, ojos grandes negros muy vivaces, donde  reflejaba mi rostro redondo.

Puedo  recordar sus ojos llorosos cuando mi padre la golpeaba, él decía que en casa  los hombres mandan y la mujer debe obedecer incluso dios mandaba eso; no creo y mi madre tampoco lo creyó así, por eso huimos, sí huimos en una noche  muy oscura, cogimos todo el dinero ahorrado y tomamos el autobús que se paró en medio de la carretera, nos fuimos lejos, lejos, muy adentro de la selva, ahí  no nos encontrará decía mi madre.

Y así fue, no nos encontró, mi madre, me enseñó a trabajar, el significado de orgullo y que las mujeres  somos iguales que los  hombres pues trabajamos y que podemos ganar dinero para vivir.
Mi madre me esperaba a la salida del colegio para luego vender juntas los dulces que preparaba, me parecía divertido y muy interesante, soñábamos y soñábamos con la  pastelería , juntas lo lograremos decía una y otra vez; esa frase  se quedó  grabada en mi corazón  y trabaje junto a  ella, muchas noches en vela, trabajando, muchas carencias, pero ya faltaba poco, un poco más, si, yo sabía  esperar un poco más .

Esa mañana mi madre me dijo muy contenta, ya lo logramos  abriremos la pastelería mañana en tu cumpleaños, ese sería mi regalo, nos abrazamos y lloramos  de alegría,  un llanto lleno de triunfo y alegría. Me puse mi mejor  vestido y ella  muy hermosa se soltó la cabellera que brillaba con el reflejo  del sol, nos esperaban  unos  cuantos amigos y el párroco de la iglesia, fue muy   memorable,  muy especial, un sueño  hecho realidad, después de  tanto sufrimiento no nos dejamos vencer, estábamos ahí integras, fuertes, decididas a seguir adelante y junto a mí, mi madre mi guía, mi alegría, mi cómplice, mi heroína real, mi madre Ana .


Autora: Jimena Segura Arroyo 
Edad: 10 años
Colegio: Fe y Alegría N° 67 “María Inmaculada”. Perú