viernes, 6 de febrero de 2026

El espejo de Clara

De vuelta hasta Chile, terminamos la publicación de los relatos ganadores de un Accésit.



Clara era un pequeña niña adolescente que soñaba con ser ingeniera, le encantaba construir cosas y solucionar problemas pero muchas personas le decían que eso no es para mujeres. En la escuela se burlaban de ella y en casa le sugerían que eligiera una profesión “más femenina”.

Un día su abuela le regalo un viejo espejo y le dijo: "No es para que te veas bonita, es para que recuerdes lo fuerte que eres."

Desde entonces, Clara decidió ignorar los comentarios y luchar por su sueño.

Con esfuerzo y dedicación, logro entrar a la universidad y se convirtió en la primera mujer ingeniera de su pueblo. Ahora visita escuelas para motivar a otras niñas y demuestra que los sueños no tienen género.

 

Categoría: No a la violencia de género contra las niñas

Nombre: Antonella Quijada

Edad: 13 años

Colegio: Escuela Básica José Martí

País: Chile

El eco del silencio

Toca el turno a los relatos ganadores de la X edición, y nos sentimos muy orgullosos de presentarles el ganador de la categoría No a la Violencia de Género, que ha sido ganado por María Bilogo, estudiante de 14 años de Guinea Ecuatorial, país de habla hispana invitado a esta edición.


María siempre fue una joven luchadora. Desde muy pequeña, imaginaba un futuro lleno de amor y felicidad. Sin embargo su felicidad cambió cuando conoció a Javier. Al principio él era el príncipe que había esperado: cariñoso, atento y lleno de promesas. Se conocieron en el primer curso de Bachillerato y, tras unos meses de noviazgo, decidieron vivir juntos, lo que comenzó como un sueño, pronto se convertiría en una pesadilla.

Al principio las cosas eran perfectas, sin embargo, poco a poco Javier empezó a mostrar su lado oscuro. Las pequeñas discusiones se convirtieron en gritos y reproches, María quería intentar recordar al hombre encantador que había conocido, pero cada vez que lo hacía, Javier la aplastaba con sus palabras hirientes “no sirves para nada” le decía con desprecio, “nunca serás lo que esperé”.

María se sentía atrapada en una red de miedo y confusión. Su autoestima se desvanecía con cada insulto y cada golpe. Al principio pensó que todo era culpa suya; que si solo fuera más perfecta él dejaría de gritarle. Así que comenzó a cambiar; dejó de verse con sus compañeras, dejó de asistir a la escuela felizmente y su vida giraba en torno a las necesidades de Javier.

Una tarde, mientras recogía la casa, encontró una carta que había escrito para ella misma años atrás. En ella describía sus sueños: ser una artista, viajar por el mundo y encontrar al amor verdadero. Al leerla, sintió un profundo dolor en el pecho; esa niña llena de esperanza parecía un recuerdo lejano.

Una noche, después de una discusión prácticamente violenta, María se encerró en el baño. Las lágrimas caían por su rostro mientras recordaba los días felices antes de conocer a Javier. Pero esa noche fue diferente; decidió que ya no podía vivir así. Con el corazón latiendo fuertemente y la mente lleno de dudas, cogió el teléfono y buscó ayuda.

Llamó a su madre que no había visto durante un tiempo, cuando le contó lo que estaba pasando, su madre la acogió de nuevo a casa, dándola refugio y apoyo incondicional. Con miedo pero decidida, María empacó algunas cosas mientras Javier dormía profundamente en el sofá.

Cuando llegó a la casa de sus padres, sintió un alivio abrumador. Durante las próximas semanas comenzó a reconstruir su vida poco a poco. Volvió a la escuela reencontrándose con sus compañeros y en medio de ellos compartió su experiencia que fue liberador; comprendió que no estaba sola y que el amor no debería doler así.

Sin embargo, Javier no se rendiría tan fácilmente, comenzó a enviarla mensajes amenazantes y llamarla constantemente: “te encontraré” decía con furia cada texto.

Un día María decidió enfrentarlo. Se armó de valor y fue a buscarlo para decirle que ya no volverá más. Cuando llego al lugar donde solían verse, su corazón latía fuerte, pero sabía que tenía que hacerlo por ella misma.

Al verlo llegar con una mirada furiosa y descontrolada, sintió un escalofrío recorrer su cuerpo. ¿Dónde has estado? Preguntó con una voz amenazante. Javier se acercó amenazadoramente, pero esta vez todo cambió, ya no era aquella niña asustada de antes, le miró con determinación a los ojos, dio un paso atrás y le dijo: “no me toques”.

Esa fue la última vez que se vieron. María entendió finalmente que el amor no duele, que el amor es respeto y apoyo mutuo. Con el paso del tiempo sanó sus heridas y aunque las cicatrices del pasado permanecen visibles en su corazón ahora son parte de su historia de superación y valentía.

 

Categoría: No a la Violencia de Género

Nombre: María Cornelia Bilogo

Edad: 14 años

Colegio:  Belén los Rosales

lunes, 26 de enero de 2026

Lucía, la niña valiente

Continuamos la publicación de los relatos ganadores de un Accésit, con el de Ana Valentina Rodas  desde Guatemala.



Hola, me llamo Lucía, tengo 10 años y me gusta dibujar, correr en el recreo y hacer preguntas curiosas. Vivo en un pueblo donde todos se conocen, las montañas nos abrazan y las nubes a veces parecen algodón de azúcar. Me gusta el helado de fresa, las historias de dragones y reírme fuerte con mis amigas.

Todo empezó un lunes que parecía normal. Llegué a la escuela con mi mochila y mis crayones, lista para dibujar un dragón con alas de arcoíris. Pero algo raro pasó... mi amiga Sofía no quería hablar. Ella siempre me contaba chistes, pero ese día tenía los ojos tristes, como si hubiera llorado mucho.

En el recreo me acerqué despacito y le pregunté:

-Sofi, ¿te pasa algo?

Ella bajó la mirada y dijo en voz bajita:

-En mi casa me dicen que no puedo jugar fútbol, que eso es de niños. Y a veces me gritan porque hago preguntas... me dicen que mejor me calle.

Me dio tanta tristeza que sentí un nudo en la panza. No era justo. ¡Sofía es súper buena jugando y hace las mejores preguntas del mundo!

Ese día, cuando llegué a mi casa, me encerré en mi cuarto, saqué mis crayones y dibujé un cartel grande que decía:

"Ser niña no es malo. Ser niña es ser fuerte, lista y valiente."

Le puse estrellitas, corazones y hasta un rayo como el de los superhéroes. Lo llevé al día siguiente y lo pegué en el pasillo de la escuela.

Mi maestra, la señorita Rosa, lo vio y me preguntó quién lo había hecho. Le conté lo de Sofía y ella nos ayudó a hacer algo increíble. Juntamos a todas las niñas del salón y les dimos papelitos para que escribieran sus sueños. Unas querían ser astronautas, otras presidentas, veterinarias, artistas, bomberas... ¡Había tantos sueños bonitos!

Los niños también nos ayudaron a pegar los papelitos en el patio. Parecía un cielo lleno de estrellas de colores. Todos miraban los sueños y sonreían.

Ese día todos hablamos de lo importante que es respetar a las niñas. Que no está bien que alguien te haga sentir menos, ni en tu casa, ni en ningún lado. Algunas niñas contaron cosas que nunca habían dicho, y aunque algunas lloraron, también se sintieron más fuertes.

Después, los papás y mamás vinieron a ver la exposición de sueños. Y muchos se quedaron pensando. La directora nos dijo que íbamos a hacer más actividades para aprender juntos, porque los niños y las niñas valemos lo mismo.

Ahora Sofía ya no está triste. Jugamos fútbol en los recreos y su papá le compró zapatos nuevos porque vio cuánto le gusta. Y yo... bueno, yo me siento muy feliz. Porque aunque a veces tengo miedo, también sé que una niña valiente puede ayudar a cambiar muchas cosas.

Así que si estás leyendo esto y eres niña, acuérdate:

Tú también puedes ser valiente como yo.

No dejes que nadie te haga sentir menos.

Tu voz Importa.

Tu risa importa.

Tú importas.

Y juntas podemos hacer del mundo un lugar más bonito y justo.

 

Categoría: No a la violencia de género contra las niñas

Nombre: Ana Valentina Rodas Silva

Edad:  10 años

Colegio: Liceo Chapero

País: Guatemala

El león y la comadreja

Continuamos con la publicación de relatos ganadores de acéssit, en este caso nos vamos hasta Chile.




Había una vez un león diferente a los demás. A él no le gustaba la carne, prefería las frutas y las plantas. Pero su manada, amante de la caza, lo trataba diferente por eso.

Un día, mientras paseaba solo por el bosque, se encontró con una pequeña comadreja. Al verla, la comadreja se asustó y corrió a esconderse entre los arbustos.

¡Espera! —Rugió el león—. No te haré daño, no como animales. Solo quiero ser tu amigo.

¿Amigo? ¿Tú? Seguro solo quieres comerme —dijo la comadreja, sin moverse de su escondite.

Te prometo, no soy así. Soy diferente a los demás leones – dijo el león.

Con el tiempo, el león y la comadreja comenzaron a pasar todos los días juntos, riendo, jugando y compartiendo historias. Se hicieron grandes amigos, demostrando que la amistad no entiende de tamaños ni especies.

Pero la manada del león no aceptaba esa relación. “Un león no puede ser amigo de una comadreja”, decían. Entonces, el león tuvo una idea.

Reunió a toda la manada y les habló con firmeza:

Ustedes me han juzgado por ser diferente. Pero gracias a eso, descubrí el valor de la verdadera amistad. Si no pueden aceptar a quienes son distintos, entonces son ustedes los que pierden.

Desde entonces, el león y la comadreja y así concretó el pacto de que todos son iguales sin importar su tamaño o raza.


Categoría: Diferentes pero iguales

Nombre: Valentina Zapata

Edad: 13 años

Colegio: Escuela Básica José Martí

País: Chile



jueves, 11 de diciembre de 2025

X Concurso Infantil Iberoamericano de Relato Breve, Otro Mundo es Posible

Diez años ya promoviendo los mejores valores humanos entre los alumnos de Iberoámerica, en colaboración con los colegios de todos los países hermanos, a través de Concurso Infantil de Relatos. Comenzamos con la publicación de los relatos que han resultado ganadores de un Accésit.


Hasta aquí llegué

Hola, me llamo Luis. Tengo 10 años y curso 4º de primaria. No me gusta llamar la atención y casi siempre intento pasar desapercibido. Sin embargo, este año algo cambió dentro de mí por algo que le pasó a un compañero de mi clase.

Mi compañero se llama Lucas. También tiene 10 años, es bajito y está un poco gordito. No habla mucho y suele pasar mucho tiempo solo, ya que tiene muy pocos amigos. Después de las vacaciones de Navidad, un grupo de chicos de la clase empezó a molestarlo constantemente. Al principio, pensé que era una broma entre amigos y que quizá se habían hecho cercanos durante las vacaciones, pero pronto me di cuenta de que no era así.

Le escondían sus cosas, le decían insultos y se burlaban de su apariencia física. Cada día lo veía más triste y apagado. Pasaban las semanas y Lucas parecía estar sufriendo mucho, y nadie hacía nada para ayudarlo. Ni siquiera yo... hasta que un día algo dentro de mí cambió.

Ese día, Lucas llegó a clase con un bocadillo bastante grande. Era de pollo, lechuga y mayonesa, su favorito. Cuando se sentó y fue a guardarlo en su mochila, Mateo, uno de los chicos que más lo molestaba, se lo arrebató y le dijo en voz alta: "Si comes tanto, te vas a poner aún más gordo." Todos en la clase se rieron, menos Lucas y yo. Lucas bajó la cabeza, avergonzado, y en ese momento sentí una rabia y una tristeza que no pude controlar.

Sin pensarlo, me levanté de mi asiento y grité con fuerza:
—¡Déjalo! ¡Ya basta!

Toda la clase se quedó en silencio. Mateo miró sorprendido, soltó el bocadillo y lo dejó sobre la mesa. Nadie dijo nada más. Fue un momento breve, pero muy poderoso.

Durante el siguiente cambio de clase, Lucas se acercó a mi mesa. Me dio las gracias en voz baja, con los ojos llenos de lágrimas. Fue un gesto pequeño, pero significó mucho para mí.

Desde ese día, Mateo y sus amigos dejaron de molestar tanto a Lucas. Creo que se dieron cuenta de que lo que estaban haciendo no era un juego y que Lucas realmente lo estaba pasando mal. Con el tiempo, Lucas y yo nos hicimos buenos amigos. Descubrimos que teníamos muchas cosas en común y aprendimos mucho el uno del otro.

Ahora, cuando alguien se mete con un compañero en clase, ya no me quedo callado. Y lo mejor es que más compañeros también han empezado a levantar la voz. Aprendimos que no hay que tener miedo de defender lo que está bien, y que a veces, un solo gesto puede cambiar muchas cosas.

 

Categoría: No al Acoso Escolar

Nombre: Pablo Díaz González

Edad: 14 años

Colegio: Santo Domingo de Guzmán -Oviedo

País: España

 

jueves, 29 de mayo de 2025

Y los ganadores son...

Ya tenemos a los ganadores de la décima edición del concurso Infantil Iberoamericano de Relato Breve, Otro Mundo es Posible.


Nos hemos permitido imitar en el título el anuncio de los ganadores tal como se realiza en las ceremonias de entrega de premios de las academias de cine, pero es que en esta edición estamos especialmente ilusionados con la participación y con los resultados.

Por primera vez en la década de existencia de nuestro concurso, hemos invitado al único país de habla hispana del continente africano, Guinea Ecuatorial, contando además con la participación de colegios de diez países hermanos de Hispanoamérica y España, y hemos impartido a los participantes un cursillo online sobre como detectar, prevenir y gestionar el acoso escolar.

De esta forma, con el concurso hemos continuado fomentando los mejores valores humanos en los más pequeños, con el ánimo de que el día de mañana, cuando sean adultos, hayan interiorizado valores como el respeto a los demás, la solidaridad, la empatía, la no discriminación o la no violencia hacia la mujer.

Así que los ganadores son....


Por primera vez nuestro concurso va a llevar el reconocimiento y los premios a niños, profesores y colegios de TRES CONTINENTES, consolidándose como un referente de concurso literario infantil sobre valores humanos en el ámbito hispanoamericano.

Por su parte los colegios participantes y sus profesores demuestran que, además de impartir las correspondientes materias curriculares, tienen también la sensibilidad y voluntad de transmitir una educación que integre los mejores valores a sus alumnos, por lo que les agradecemos sinceramente esa actitud y su participación en el concurso.

Durante estos años hemos contado con la participación de colegios de ArgentinaBolivia, ColombiaChile, GuatemalaGuinea EcuatorialEspaña, Nicaragua, Perú y Uruguay

A todos ellos nuestro agradecimiento y a los ganadores nuestra enhorabuena!

Ya estamos preparando la nueva edición del año que viene, en la que esperamos que el número de países y colegios supere los de esta edición, deseando que Costa Rica, Cuba, Ecuador, Honduras, México, Paraguay, Puerto Rico y Venezuela puedan estar representados en la próxima edición.

 

miércoles, 5 de febrero de 2025

X edición del Concurso Infantil Iberoamericano de Relato Breve Otro Mundo es Posible

Estamos muy orgullosos de celebrar la décimo edición del concurso infantil Iberoamericano.

En esta ocasión tan especial, habrá novedades para los colegios y la participación especial de Guinea Ecuatorial como país de habla hispana. Esperamos a todos los colegios!



Animamos a todos los colegios a participar en este concurso con valores muy especiales.

Estas son las bases que rigen el concurso este año:

El X Concurso Infantil Iberoamericano de Relato Breve, Otro Mundo es Posible está dirigido a colegios de toda Iberoamérica, para los alumnos y alumnas de edades comprendidas entre los 10 y los 14 años, en categoría única para todos ellos y tres temáticas.

 

Se convocan tres premios de las siguientes categorías:

·         No a la Violencia de Género contra las Niñas

·         No al Acoso Escolar

·         Diferentes pero Iguales

 

El relato breve será de una de las tres temáticas señaladas, deberá ser original e inédito y cada alumno participará de forma individual dentro de cada Centro Escolar, de acuerdo con las siguientes bases:

 

1,- La participación será necesariamente a través de los colegios, tanto públicos como privados, siendo estos quienes remitan por email los relatos y sólo se podrá concursar en una de las temáticas convocadas.

 

2,- El relato no deberá exceder de 600 palabras.

 

3,- El plazo de inscripción de colegios abarca desde el día 7 hasta el día 25 de Abril de 2025, ambos inclusive, y la inscripción se realiza mediante correo de confirmación a:

concurso@ong-otromundoesposible.org

 

4,- El plazo de recepción de los relatos se fija entre el 5 y el 16 de Mayo de 2025, debiendo ser enviados por el colegio a la dirección de correo: concurso@ong-otromundoesposible.org  en formato Word, Fuente Arial 12, o similar.  

El relato deberá contener el título, el texto y en la parte inferior del mismo:  Categoría en la que participa, Nombre del alumn@, Edad, Colegio y País.

 

5,- Los resultados del Concurso serán anunciados en los 20 días posteriores a la finalización del plazo de recepción de relatos.

 

6,- El jurado se compondrá de cinco miembros y estará presidido por un/a escritor/a de reconocido prestigio.

 

7,- Los colegios de los alumnos que resulten ganadores, deberán enviar la fotografía de los ganadores, del acto correspondiente a la entrega de los premios.

 

En total se entregarán tres premios, correspondientes a cada una de las tres temáticas. Los premios consistirán en Trofeo, Diploma y publicación de los relatos en la web Iberoamericana otromundoesposible.net, para los alumnos ganadores, y Diplomas para el profesor del alumno y el centro escolar. Además, todos los colegios participantes tendrán acceso a un cursillo online de 2 horas sobre cómo detectar y gestionar el acoso escolar en las aulas.

 

Se publicarán los resultados del concurso con la correspondiente promoción para los Colegios, Centros o Institutos premiados, en nuestro blog escolar junto con todos los relatos ganadores: otromundoesposiblecolegios.blogspot.com